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¿Puedo tirar esta pared?
Así distingues un muro de carga de un tabique

Abrir la cocina al salón, unir habitaciones o simplemente hacer la casa más diáfana es algo muy habitual. El problema es que no todas las paredes son iguales, y equivocarse aquí puede salir caro.

Hay tabiques que puedes tirar sin problema, y otros que sostienen tu casa. Veamos cuál es cuál. 

¿Qué pasa si tiras una pared que no debes?

Antes de entrar en cómo distinguir unas de otras, vamos a lo importante.

Tirar una pared sin saber lo que estás haciendo puede provocar:

  • Problemas estructurales: grietas, deformaciones o, en casos extremos, daños graves en el edificio.
  • Problemas legales: una obra sin permiso o sin proyecto puede acarrear sanciones (si te pillan o denuncian).
  • Problemas económicos: lo que parecía una reforma sencilla se convierte en una obra mucho más cara de lo previsto.

Grábate esto: tirar un tabique es una decisión estructural, no solo estética.

¿Cómo saber si puedes derribar una pared? Las diferencias entre muro de carga, tabique y otros elementos

Lo primero, es entender qué tipo de componentes te puedes encontrar:

Muro de carga

Un muro de carga es una pared que forma parte de la estructura de la vivienda o edificio. Su función es soportar el peso de los forjados, la cubierta y otras plantas. Está construido con materiales de alta resistencia a la compresión, como hormigón armado, bloques de concreto, ladrillos macizos o piedra.

No se puede eliminar sin más. Tocarlo sin proyecto es un grave error, porque si se modifica, hay que compensar su función estructural (por ejemplo, colocando una viga).

Tabique

Un tabique es una pared interior que no tiene función estructural. Sirve únicamente para dividir espacios y está hecho principalmente de ladrillos huecos unidos con mortero de cemento o yeso.

Este tipo de paredes sí se pueden tirar con relativa facilidad y sin proyecto de estructura, siempre que no afecten a instalaciones (electricidad, fontanería, etc.).

Otros elementos que generan dudas

Aquí es donde surgen algunos líos, porque no todo lo que parece una pared es un tabique, ni todo lo «gordo» es un muro de carga. 

Es muy habitual encontrarse con pilares o vigas que, a simple vista, se confunden con una pared más pero…

Un pilar puede estar integrado en el tabique o revestido, y parecer simplemente un «trozo de pared», cuando en realidad está soportando parte del peso del edificio. Lo mismo ocurre con algunas vigas, que pueden quedar ocultas en el techo, falso techo o forjado.

Los pilares son elementos verticales y las vigas, horizontales o inclinadas, pero ambos forman parte de la estructura del inmueble y son de acero.

Por eso, cuando una pared no encaja del todo en lo que sería un tabique normal, lo más prudente es parar y comprobarlo. En estos casos, fiarse solo del ojo de buen cubero puede llevar a errores.

puedo tirar esta pared
Fuente: revestimientospared.es

¿Cómo identificar visualmente si una pared es de carga o un tabique?

Esta es la gran pregunta. Y aunque no hay una regla infalible sin revisar el proyecto, sí hay algunas pistas que te pueden orientar.

Señales de que puede ser un muro de carga

  • Son más gruesas de lo normal.
  • Está en una posición clave, como en el centro de la vivienda o alineada con otras paredes.
  • Se repite en otras plantas del edificio.
  • Está hecha de materiales más sólidos (hormigón, ladrillo macizo…).
  • Si hay un forjado apoyado sobre él, es carga. 

Señales de que puede ser un tabique

  • Es una pared fina.
  • Solo divide espacios interiores.
  • No tiene continuidad estructural.
  • Suena más “hueca” al golpearla.

Estos rastros ayudan, pero no sustituyen a un técnico. Puedes acertar o no, y en este caso equivocarse tiene consecuencias muy serias. Ojo también si vas a reformar una casa muy vieja, ya que en muchas de ellas no es tan evidente la diferencia. 

¿Puedo tirar un muro de carga?

Sí, pero no de cualquier manera.

Un muro de carga se puede modificar, pero siempre con un proyecto técnico, un cálculo de estructuras y una solución que sustituya su función (normalmente una viga metálica u hormigón).

Es decir, no se elimina sin más, se reemplaza su trabajo.

Hacerlo a la aventura compromete la estructura del inmueble (no se va a caer al instante, pero es un daño grave). También, podrías tener problemas legales con multas o sanciones y la imposibilidad de conseguir la licencia del proyecto, lo que dificultará el trámite de vender o pedir una hipoteca. 

¿Y si encuentro tabiques de hormigón o acero? ¿También son intocables? 

No todo lo que es duro es estructural. Hay tabiques hechos con bloques de hormigón que son simplemente pesados y perfiles de acero que forman parte de una estructura ligera, no la principal del inmueble.

La clave está en la función que desempeñan, no solo en el material. 

¿Qué necesito para tirar una pared?

Depende del tipo de pared, pero en general necesitarás:

  • Una revisión técnica previa.
  • Un proyecto firmado por un arquitecto o aparejador (si afecta a la estructura).
  • Licencia de obra mayor -si es estructural como un muro de carga, pilar, viga, forjado o cubierta- y menor, si es un tabique.
  • Comunicación al ayuntamiento y a la comunidad de vecinos si es un edificio. 
  • En algunos casos, dirección de obra durante la ejecución. 

No es por complicar las cosas, es por hacerlas bien y evitar problemas después.

Pongamos un ejemplo típico: abrir la cocina al salón

Un clásico.

Quieres un espacio abierto, con más luz natural y sin barreras… pero hay una pared en medio.

Aquí pueden pasar dos cosas:

  • Si es un tabique, la solución es sencilla. Puedes tirarlo y ya. 
  • Es un muro de carga o un pilar. Se puede hacer, pero hay que reforzar con una viga.

En ambos casos el resultado puede ser el mismo visualmente, pero el proceso no tiene nada que ver.

Antes de tirar una pared, mejor asegúrate

Si estás pensando en rehabilitar una vivienda y tienes dudas, mejor no improvises. Una pared más, puede estar sujetando parte de tu casa. 

 

Lo más sensato es consultar a un experto antes de empezar la obra. Te ahorrarás dinero, problemas y más de un disgusto. Pero sobre todo, podrás hacer la reforma que quieres con cabeza.