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Forjados en mal estado: cómo detectarlos y qué soluciones hay

forjados en mal estado
forjados en mal estado

Forjados en mal estado: cómo detectarlos y qué soluciones hay

Una grieta en el techo, un suelo que vibra al caminar o una mancha de humedad que vuelve una y otra vez pueden parecer problemas independientes. Pero, sobre todo en viviendas antiguas, a veces están dando información sobre algo que no vemos: el estado del forjado.

Si estás pensando en reformar una casa o un piso con algunos años, merece la pena comprobarlo antes de empezar a tirar tabiques, cambiar pavimentos o añadir nuevas cargas.
Cuando hablamos de estructura, detectar un problema antes de la obra siempre es mejor que descubrirlo cuando ya estamos dentro. ¡Vamos al lío!

¿Qué es un forjado?

El forjado es la estructura horizontal que separa una planta de otra. Dicho de forma sencilla es, al mismo tiempo, el suelo sobre el que caminas y el techo de la planta inferior. Su función es soportar las cargas de la vivienda (personas, muebles, tabiques…) y transmitirlas hacia los pilares o muros estructurales.

Dependiendo de la época y del sistema constructivo, podemos encontrar forjados de madera, metálicos o de hormigón con diferentes tipos de bovedilla.

En las plantas bajas también puede existir un forjado sanitario, que separa la vivienda del terreno mediante una cámara ventilada. Su función es especialmente importante para reducir problemas relacionados con la humedad procedente del suelo.

¿Qué pasa cuando un forjado está en mal estado?

El problema aparece cuando se empieza una reforma sin conocer previamente su estado. Modificar distribuciones, abrir huecos o añadir nuevos elementos puede cambiar las cargas sobre una estructura que quizá ya estaba trabajando al límite.

Por eso, en edificios antiguos, la revisión de la estructura debería formar parte del diagnóstico previo a una reforma.

¿Por qué se deterioran los forjados? 

Las causas más habituales son: 

  • Filtraciones y humedad: el agua oxida los elementos metálicos, afecta a las armaduras y pudre la madera. En plantas bajas también puede haber problemas derivados de la humedad del terreno.
  • Aluminosis: el cemento aluminoso, muy usado entre los años 50 y 70, pierde resistencia con el tiempo y la humedad.
  • Envejecimiento de los materiales. Como cualquier elemento constructivo, la estructura también se deteriora.
  • Intervenciones anteriores mal resueltas. Reformas que han eliminado elementos, abierto huecos o modificado la estructura sin estudiar correctamente sus consecuencias.

Encontrar una de estas situaciones no significa automáticamente que haya que sustituir el forjado. Primero hay que saber qué está pasando y hasta qué punto afecta a su capacidad estructural.

Un caso real: esta casa vieja entre medianeras en Alcantarilla

En una vivienda unifamiliar entre medianeras que rehabilitamos en Alcantarilla, la obra nos permitió comprobar hasta qué punto es importante revisar lo que hay detrás de los acabados.

Al empezar a intervenir encontramos bastante humedad en la planta baja. La vivienda no disponía de un forjado sanitario, así que se ejecutó una solera ventilada mediante piezas plásticas para crear una cámara que separase la vivienda del terreno y ayudase a controlar esa humedad.

solera ventilada con piezas de plástico en vivienda de Alcantarilla

Al retirar la tabiquería también comprobamos que el forjado de la primera planta tenía demasiada vibración. En este caso se decidió reforzarlo mediante una nueva solera superior apoyada sobre los muros de carga existentes.

Es un buen ejemplo de algo habitual en rehabilitación. El proyecto puede partir de una idea inicial, pero abrir una vivienda antigua permite conocer su estado real y ajustar las soluciones cuando es necesario.

rehabilitacion de forjado en vivienda unifamiliar en Murcia
forjados en mal estado

Señales de alerta que conviene revisar

Hay algunos indicios que justifican una revisión más detenida:

  • Grietas en techo o suelo, sobre todo si crecen
  • Suelo que cede, vibra o tiene pendiente (si la canica sale rodando sola, mala señal)
  • Manchas de humedad o desconchones que reaparecen
  • Óxido visible o armaduras al descubierto
  • Puertas o ventanas que de pronto rozan

Ninguna, por sí sola, confirma un problema estructural. Por eso conviene analizar y diagnosticar antes de hacer algo. 

Cómo se revisa un forjado

Primer paso, siempre, hacer una revisión técnica por un arquitecto o arquitecto técnico. 

Empieza con una inspección visual y, si hace falta, pasa a las catas (pequeñas aperturas para ver dentro) y a los ensayos. 

Acaba en un informe que dice cómo está y qué hacer. Si tu edificio tiene unos años, la ITE/IEE puede haber detectado ya algo.

¿Es mejor reforzar o sustituir?

Depende del tipo de estructura y, sobre todo, del alcance del daño.

Cuando el deterioro es puntual y el forjado mantiene su capacidad resistente, puede bastar con reparar y proteger los elementos afectados.

Si existe una pérdida de capacidad pero la estructura todavía puede conservarse, se pueden estudiar diferentes sistemas de refuerzo, como perfiles metálicos, nuevas capas de compresión u otras soluciones específicas.

La sustitución parcial o total queda reservada para situaciones en las que el deterioro es grave y el refuerzo no permite garantizar adecuadamente la seguridad.

No hay una solución estándar. Dos forjados aparentemente similares pueden necesitar intervenciones completamente distintas.

¿Se puede reforzar un forjado sin tirar el techo?

En muchos casos sí, con refuerzos por la cara superior o inferior. Depende del tipo de forjado y del daño.

Quédate con esto: revisa la estructura antes de reformar

Cuando pensamos en una reforma solemos empezar por la distribución, la cocina, los baños o los acabados. Pero en una vivienda antigua antes debemos saber sobre qué estamos trabajando.

 

Un forjado en mal estado puede dejar señales, pero solo una revisión técnica permite saber si realmente existe un problema y qué alcance tiene. Detectarlo antes de empezar la obra permite tomar mejores decisiones, ajustar el proyecto y evitar que un problema estructural aparezca cuando la reforma ya está en marcha.

 

Si vas a rehabilitar tu casa en Murcia o Alicante y tienes dudas sobre el estado de la estructura, cuéntanos tu caso. Podemos revisar el edificio antes de empezar y ayudarte a plantear la intervención con toda la información sobre la mesa.

¿Cómo mejorar el aislamiento de una fachada? Cerramientos, paredes y ventanas

mejorar aislamiento fachada
mejorar aislamiento fachada

¿Cómo mejorar el aislamiento de una fachada? Cerramientos, paredes y ventanas

Cuando una casa pierde calor en invierno o se recalienta demasiado en verano, lo primero que suele venir a la cabeza es cambiar las ventanas.
Tiene todo el sentido, porque es lo que vemos a simple vista, sabemos que influye en el confort y es relativamente fácil comparar modelos y presupuestos.
El problema es que una fachada no son solo ventanas, aunque sea lo primero a lo que todo el mundo mira.

Puedes invertir unos 1.000€ en una carpintería nueva y seguir teniendo frío en invierno o el salón como un horno en verano. ¿Por qué? Porque debajo de esa ventana nueva sigue habiendo un muro de ladrillo pelado que transmite tanto -o más- que la ventana que acabas de cambiar.

Has arreglado una pieza y dejado la otra intacta. Mejoras el hueco, pero no necesariamente el comportamiento del conjunto.

Si quieres optimizar de verdad el aislamiento térmico de una vivienda, hay que mirar la envolvente completa: paredes, ventanas, encuentros entre ambos, cubierta, suelos y todos esos puntos por los que el calor entra o sale sin pedir permiso.

La pared pesa tanto como la ventana (a veces más)

Aislar tu casa no va de cambiar un elemento suelto, va de mejorar la envolvente, es decir, todo lo que separa tu vivienda del exterior.

En muchas viviendas construidas hace décadas encontramos paredes de ladrillo con cámara de aire y poco o ningún aislamiento. Ese muro deja pasar frío y calor casi con la misma facilidad que una ventana antigua de aluminio sin rotura de puente térmico, ese corte que evita que el frío o el calor atraviesen el marco por su punto más débil.

Así que si el presupuesto es limitado y hay que priorizar, la pregunta no es «¿qué ventana pongo?», es «¿qué hago primero, la ventana o la pared?». Spoiler: casi siempre conviene intervenir también en la pared, aunque implique estirar un poco más el presupuesto.

Cómo mejorar el aislamiento de una fachada

No hay una única solución. Depende de si hablamos de un piso o una vivienda unifamiliar, de si se puede intervenir desde el exterior, del clima y, por supuesto, del presupuesto. Pero vamos a ver las posibilidades que existen desde un punto de vista general:

Aislamiento por el interior con trasdosado de pladur

En una vivienda donde no es posible tocar la fachada exterior, una opción habitual es aislar desde dentro mediante un trasdosado de pladur.

Consiste en crear una nueva hoja interior (normalmente con placa de yeso laminado) e incorporar aislamiento entre esta y la pared existente. Es una solución especialmente interesante cuando ya se va a realizar una reforma interior, porque permite aprovechar la obra para mejorar el cerramiento y reorganizar instalaciones.

La contrapartida es que resta algunos centímetros de superficie útil y exige cuidar mucho los encuentros con pilares, forjados y ventanas.

Si además vas a cambiar las carpinterías, lo ideal es pensar ambas actuaciones a la vez. Así se puede ensamblar mejor la nueva ventana con el aislamiento interior y reducir el puente térmico alrededor del hueco. Si todavía no tienes claro qué vidrio o persiana elegir, lo vimos con detalle en este post sobre ventanas aislantes.

mejorar aislamiento fachadas

SATE: aislamiento por el exterior

El SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) consiste en colocar una capa de aislamiento sobre la cara exterior de la fachada y protegerla después con un acabado.

Su principal ventaja es que envuelve el edificio con una capa bastante continua de aislamiento, casi eliminando los puentes térmicos que son más difíciles de resolver desde dentro.

Es una solución muy interesante en viviendas unifamiliares o en rehabilitaciones energéticas de edificios completos, cuando la comunidad decide intervenir toda la fachada. También requiere más coordinación, permisos y presupuesto.

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Fuente: ANFAPA

Fachada ventilada

La fachada ventilada también incorpora aislamiento exterior, pero añade una cámara de aire entre ese aislamiento y el revestimiento final.

Esa cámara ayuda a proteger el cerramiento y puede mejorar especialmente el comportamiento frente al sobrecalentamiento. Por eso es una solución interesante en climas con mucha radiación solar. Además, da mucha libertad estética en los acabados.

En zonas como Murcia o Alicante, este tipo de sistema puede tener mucho sentido en determinadas rehabilitaciones, pero suele ser compleja y más costosa, así que no siempre encaja en intervenciones pequeñas.

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¿Y si mi fachada tiene cámara de aire?

Tener una cámara de aire no significa necesariamente que la pared esté bien aislada.

Muchas viviendas tienen una hoja exterior de ladrillo, una cámara y una hoja interior. En edificios antiguos, esa cámara puede estar vacía o contener una cantidad de aislamiento muy inferior a lo que hoy consideramos adecuado.

Antes de intervenir, merece la pena averiguar qué hay realmente dentro.

Según el caso, puede estudiarse actuar sobre esa cámara, colocar aislamiento desde el interior o intervenir por el exterior. Lo importante es no dar por hecho que como hay cámara, ya está aislado.

¿Y los materiales?

Aquí no nos vamos a extender, pero si te suenan términos como ladrillo caravista, lana de roca o termoarcilla, son materiales que entran en juego según el sistema que elijas y el punto de partida de tu vivienda. Si tu caso lo necesita, lo hablamos en detalle en tu proyecto.

Entonces, ¿qué solución conviene en cada caso?

Tu situación

Sistema recomendado

Piso en comunidad, fachada que no se puede tocar

Trasdosado de pladur

Unifamiliar o comunidad que aprueba obra en fachada

SATE

Obra nueva o rehabilitación integral

Fachada ventilada

Presupuesto muy ajustado, solo una intervención

Trasdosado de pladur (mejor relación coste-impacto sin tocar exterior)

Preguntas frecuentes

¿Vale la pena aislar la pared si ya tengo ventanas buenas?

Sí. Una ventana aislante sobre un muro sin aislar sigue dejando pasar frío y calor por la pared. El conjunto es lo que cuenta, no la pieza suelta.

¿El trasdosado de pladur quita mucho espacio a la habitación?

Resta algunos centímetros por pared, pero en la mayoría de habitaciones es una pérdida asumible frente a la mejora de confort que consigues.

¿Necesito permiso de la comunidad para hacer SATE en un edificio de vecinos?

Sí, al actuar en fachada exterior necesitas la aprobación de la comunidad. Por eso el trasdosado interior es la alternativa habitual cuando esa aprobación no llega o no interesa esperarla.

Mejorar la envolvente es pensar la casa como un conjunto

Igual que con las ventanas, no existe el sistema perfecto universal, si no el que encaja con tu vivienda, clima y presupuesto. 

Si quieres mejorar el aislamiento térmico de tu casa y no tienes claro por dónde empezar, cuéntanos tu caso y estudiamos la mejor solución para ti.

Calor, ruido y mala ventilación: ¿qué te está diciendo tu casa en verano?

casa en verano
casa en verano

Calor, ruido y mala ventilación: ¿qué te está diciendo tu casa en verano?

El verano es una prueba para nuestro hogar.
La casa se usa de otra manera, bajamos las persianas durante horas, abrimos las ventanas por la noche, encendemos el aire acondicionado y buscamos el rincón más fresco para trabajar, descansar o dormir.

Entonces empiezan a aparecer señales que durante el resto del año pasan más desapercibidas. Nos damos cuenta de los espacios que acumulan demasiado calor, aquellos donde no corre el aire o en los que escuchamos absolutamente todo.

El estío no es que cree estos problemas (o no siempre), muchas veces simplemente los hace imposibles de ignorar. Por eso también puede ser un buen momento para observar cómo responde la vivienda, tomar nota de lo que no funciona y empezar a pensar, con calma, qué merece la pena mejorar antes de la siguiente temporada de calor.

¿Tu casa tarda demasiado en enfriarse?

Que fuera haga calor es normal. Pero que tu vivienda siga acumulándolo durante toda la noche, no tanto.

Una casa muy calurosa en verano puede tener varias causas. Desde ventanas poco adecuadas, falta de aislamiento en cubierta o fachada, grandes superficies acristaladas sin sombra o hasta algo más complicado de cambiar, como una orientación muy expuesta al sol de la tarde.

En zonas como Murcia y Alicante, una ventana orientada al oeste recibe radiación durante las horas más duras del día. Si el vidrio no tiene control solar y tampoco hay persianas, toldos o protecciones exteriores, buena parte de esa energía termina conviviendo con nosotros.

La solución no siempre consiste en instalar un aire acondicionado más potente. Primero conviene entender por dónde entra el calor, dónde se acumula y por qué no consigue salir.

casa en verano

Necesitas abrir las ventanas pero… ¿entra todo el ruido?

Durante el invierno es más fácil mantener las ventanas cerradas. En verano, cuando intentamos ventilar al caer la noche, aparece el tráfico, las conversaciones de la calle o los ruidos de los vecinos.

A veces el problema está en el propio vidrio. Otras, se cuela por las juntas, por una ventana corredera poco estanca o por un cajón de persiana mal aislado. Y también puede ocurrir que la vivienda dependa demasiado de abrir las ventanas porque no tiene otra forma eficaz de renovar el aire.

Aquí se mezclan dos necesidades: ventilar y protegerse del ruido. Resolver solo una puede empeorar la otra. Por eso el aislamiento acústico debe estudiarse junto con la ventilación, la hermeticidad y el uso de cada habitación.

¿Hay habitaciones que dejan de funcionar?

El verano también revela problemas de distribución.

Puede ser ese despacho en el que no se puede trabajar después de comer, el dormitorio que recibe sol directo desde las dos de la tarde o una planta superior que se vuelve prácticamente inhabitable durante varias horas.

Una vivienda puede tener metros suficientes y, aún así, perder espacios enteros durante el verano porque no están protegidos ni pensados para su orientación. A veces se puede mejorar con sombra exterior, ventilación cruzada o un vidrio adecuado. En otros casos, compensa replantear usos, abrir nuevos recorridos de aire o modificar la distribución.

Observar qué habitaciones dejan de utilizarse, a qué hora y por qué aporta información muy valiosa antes de reformar.

¿El aire acondicionado trabaja más de lo que debería?

No vamos a discutir los múltiples beneficios del aire acondicionado, pero conviene revisar si:

  • Está encendido durante muchas horas.
  • Hay grandes diferencias de temperatura entre habitaciones.
  • La casa se calienta en cuanto se apaga.
  • La factura aumenta, pero el confort apenas mejora.

En estos casos, la climatización puede estar tratando la enfermedad sin resolver la causa. Mejorar la protección solar, el aislamiento, las ventanas o la estanqueidad puede reducir la demanda y permitir que los equipos trabajen con menos esfuerzo.

Del diagnóstico de verano a la reforma de otoño

De junio a septiembre se pueden detectar los síntomas. En otoño, se estudian los porqués y se planifica una reforma sin prisas.

 

Es el momento de ordenar prioridades, valorar qué actuaciones tendrán un mayor impacto, preparar un proyecto y pedir presupuestos. Quizá no necesites una reforma integral, puede que baste con actuar sobre las ventanas, protección solar o ventilación. O puede que varios problemas estén relacionados y tenga sentido abordarlos juntos.

 

Lo importante es no esperar al siguiente verano para volver a improvisar las mismas soluciones.

 

¿Has descubierto qué partes de tu casa ya no responden como deberían? Cuéntanos qué notas y te ayudamos a ordenar las mejoras antes de planificar tu reforma en Murcia o Alicante.

¿Hay que cambiar el tejado? Señales de que tu cubierta ya no aguanta más

cambio cubierta
Cambio cubierta

¿Hay que cambiar el tejado? Señales de que tu cubierta ya no aguanta más

El tejado es, literalmente, el «techo» de tu casa. Parece obvio, pero a menudo nos olvidamos de que una cubierta en mal estado es la puerta de entrada para goteras, humedad, frío o calor extremos. Y, como suele pasar en las casas antiguas de zonas como Murcia o Alicante, muchos tejados llevan décadas sin un repaso.

No hace falta que llueva dentro para que el tejado esté fallando. A veces los síntomas son más sutiles; una habitación que siempre está helada en invierno, una humedad que vuelve aunque la pintes, o incluso tejas o partes de ellas que acaban en el suelo después de una racha de viento. 

Si algo de esto te suena, sigue leyendo, porque puede que haya llegado el momento de actuar.

¿Por qué es tan importante revisar el tejado de una casa antigua?

Hay algunas señales universales para saber si el tejado de tu casa necesita atención: 

1. Hay goteras cuando llueve

Empezamos por lo más evidente. Si en cuanto caen cuatro gotas empiezas a sacar los cubos, no hay duda, tu tejado tiene una filtración. 

 

Las goteras no siempre aparecen justo bajo el agujero, a veces el agua se cuela por un punto, se desplaza por la pendiente y acaba saliendo por otro sitio. Por eso no basta con «parchear» el punto húmedo del techo, hay que investigar bien de dónde viene el problema.

 

En casas antiguas de Alicante, por ejemplo, tras un episodio de lluvia intensa como una DANA, es muy común que aparezcan filtraciones si la cubierta no está bien impermeabilizada, hay tejas desplazadas, ojito con las cumbreras !!.

 

De todas formas, no hace falta vivir tan in extremis y esperar a que el agua caiga dentro de casa para darle un cariño a la cubierta de nuestro hogar. 

2. Hay tejas sueltas o desplazadas

¿Has notado que cada vez que hace viento, alguna teja termina en el jardín del vecino? Si empiezan a moverse o a caerse, es señal de que el tejado está perdiendo su función protectora. Además de ser un riesgo evidente, una teja mal colocada deja paso libre al agua, al frío… Y a los problemas. 

 

También es síntoma de tejas desplazadas o partidas si cuando hace viento llegas a oír un pequeño silbido intermitente que no sabes muy bien si es producto de tu imaginación o que alguien te esta criticando.

 

Desde la calle o desde un patio puedes echar un vistazo y ver si hay zonas con huecos, tejas rotas o mal alineadas. Si no estás seguro, es mejor que consultes con un especialista.

3. Hay humedades persistentes en techos o paredes

Hay humedades que suben desde el suelo (por capilaridad) y otras que bajan desde el tejado. Las que aparecen en el techo o en las partes altas de las paredes suelen tener que ver con problemas en la cubierta.

 

En estas zonas, la impermeabilización juega un papel clave. Si el tejado ha perdido su lámina impermeable, o simplemente nunca la tuvo (algo muy habitual en cubiertas antiguas), el agua empieza a filtrarse poco a poco, dejando manchas oscuras, moho e incluso olores desagradables.

4. ¿Cuánto hace que no saneas las cumbreras o encuentros del tejado con las paredes del vecino?

Quizás ni te has parado a pensar que igual que se le cambia el aceite al coche cada 10.000 km o se le pasa la ITV una vez al año, al tejado de nuestra vivienda tenemos que hacerle algo similar.

 

Uno de los puntos más débiles de nuestra cubierta son las cumbreras y los encuentros con las paredes de los edificios de los vecinos. Estos encuentros suelen proteger los finales y principios de nuestro tejado, se identifican por tener piezas especiales que »cubren» estos encuentros, pues bien, esto hay que juntearlo cada 4 ó 5 años aunque aparentemente no tenga falta, toma ya!, si hay alguien que haga esto le hacemos una estatua en mi pueblo. 

5. Sensación térmica extrema: hace mucho frío en invierno y demasiado calor en verano

Si tu casa es un horno en julio y una nevera en enero, probablemente el tejado no está aislando nada. 

 

Un tejado sin aislamiento térmico deja escapar todo el calor en invierno y permite que pase en verano. Y por mucho que pongas la estufa o el aire acondicionado, la sensación térmica no mejora.

6.  La estructura suena, se mueve o está visiblemente dañada

En casas antiguas, muchas cubiertas se construyeron con estructura de madera. Y aunque es un material precioso y muy resistente, con el tiempo puede verse afectado por la humedad, insectos o simplemente el paso de los años.

 

Si oyes crujidos extraños, ves alguna viga que parece torcida o notas que el techo está hundido en alguna zona, conviene hacer una revisión técnica lo antes posible. 

 

Una estructura débil no solo es un problema térmico o estético, puede poner en riesgo la seguridad de la vivienda y sus habitantes.

cambio de cubierta

¿Reparar o cambiar el tejado completo? Veamos qué opción te compensa

Cuando detectas un problema en el tejado, lo primero que te preguntas es si vale con reparar la parte dañada o tienes que cambiarlo todo. Y la respuesta, como tantas veces en arquitectura, es depende. 

 

Depende del estado general de la cubierta, de cuántas zonas están afectadas y de si hay daños más allá de lo que se ve a simple vista. Le gusta mucho la madera a la carcoma. 

¿Cuándo basta con una reparación puntual?

Si hablamos de un tejado relativamente reciente y el problema está muy localizado (una teja rota, una pequeña filtración, una grieta en la impermeabilización), lo más sensato puede ser hacer una intervención puntual.

 

Reemplazar tejas sueltas, revisar juntas o impermeabilizar puede solucionar el problema sin tener que levantar todo el tejado.

 

Ahora bien, una advertencia importante, a veces lo que parece pequeño es solo la punta del iceberg. En cubiertas viejas, lo habitual es que los daños estén más extendidos de lo que pensamos. Por eso, antes de decidir, hay que hacer una inspección técnica, revisar la estructura, los signos de xilófagos, comprobar el aislamiento y ver cómo está el conjunto.

¿Y cuándo conviene cambiar el tejado completo?

Si la cubierta tiene más de 30-40 años, nunca se ha rehabilitado y ya ha dado señales claras de deterioro (filtraciones recurrentes, paso de frío o calor al interior de la vivienda, tejas en mal estado…), lo más probable es que una reforma parcial sea pan para hoy y hambre para mañana.

 

En estos casos, cambiar el tejado completo te permite empezar de cero y hacerlo bien. ¿El resultado? Una buena estructura con aislamiento térmico y acústico, impermeabilizado correctamente y una cubierta bien acabada y ventilada. 

 

Es una inversión, sí, pero también un alivio. Te olvidas de problemas durante muchos años y mejoras la eficiencia energética de la casa.

cambio cubierta

¿Es obligatorio pedir licencia para cambiar el tejado?

Sí, y esto es algo que mucha gente no sabe. Cambiar el tejado no es una obra menor, aunque desde fuera pueda parecer solo «quitar unas tejas y poner otras». En la mayoría de los casos se considera una obra mayor, sobre todo si se va a modificar la estructura, mejorar el aislamiento o cambiar el aspecto exterior de la cubierta.

 

Por eso, si vas a sustituirla entera o realizar una intervención importante, necesitarás una licencia de obra del ayuntamiento. Además, es necesario contar con un proyecto técnico firmado por un arquitecto .

 

En rehabilitaciones integrales (que es donde más sentido tiene renovar completamente la cubierta), gestionamos todos estos trámites por ti, para que no tengas que preocuparte de licencias, tasas ni papeleos.

¿Y si solo reparo una parte?

Si la actuación es muy puntual, como cambiar unas pocas tejas o arreglar una pequeña gotera, a veces basta con una comunicación previa de obra o incluso puede no hacer falta pedir permiso (aunque depende mucho del ayuntamiento). Lo recomendable es consultar antes con un técnico, para evitar sustos o multas por hacer obras sin licencia.

¿Cuánto cuesta cambiar el tejado de una casa antigua?

No hay una cifra mágica, porque cada tejado es un mundo, pero sí podemos contarte qué factores hacen que el presupuesto suba o baje.

Por ejemplo, no es lo mismo intervenir en un tejado de 40 m² en una casa entre medianeras que en uno de 200 m² en un chalet aislado. Tampoco cuesta igual si hay que cambiar solo las tejas o hay que levantar toda la estructura y rehacerla de cero. El paso hacia ella también importa, si la cubierta es de difícil acceso o hacen falta andamios, el coste sube.

Otro aspecto clave es el tipo de materiales usados. Hay cubiertas más tradicionales (teja cerámica) y otras más técnicas (paneles sándwich, placas metálicas, acabados verdes…), cada una con su propio rango de precio. 

Y por supuesto, si decides mejorar el aislamiento térmico y la impermeabilización, la inversión será mayor… Pero también el confort y el ahorro a largo plazo.

Entonces… ¿por dónde empezar?

Si estás notando síntomas como goteras, humedad, frío extremo en invierno o calor sofocante en verano, es buen momento para revisar cómo está tu cubierta.

 

En Arquitecto.eco podemos ayudarte a valorar si tu tejado necesita una intervención parcial o completa. Hacemos una primera visita, revisamos el estado actual y te proponemos la mejor solución en base a tus necesidades, el tipo de casa y tu presupuesto.

 

A veces no hace falta cambiarlo entero, pero en otras, una rehabilitación integral es lo más sensato para ahorrar tiempo, dinero y problemas a medio plazo.

Reformas y accesibilidad: ¿Cómo adaptar tu casa a todas las edades?

baño de ensueño

Reformas y accesibilidad: ¿Cómo adaptar tu casa a todas las edades?

La accesibilidad en el hogar es un aspecto esencial para garantizar que nuestras viviendas sean cómodas y seguras para todos, independientemente de su edad o condición. Tanto si queremos envejecer en casa como si vivimos con personas mayores o con movilidad reducida, mejorar la accesibilidad de nuestro hogar con soluciones prácticas transformará el día a día y la calidad de vida.

reformas en casa

¿Por qué es importante tener un hogar accesible?

Adaptar una casa no solo implica cambios estéticos, sino también funcionales. Los hogares accesibles eliminan barreras arquitectónicas, facilitan el desplazamiento y reducen riesgos de accidentes, como caídas o tropiezos. En una región como Murcia o Alicante, donde muchas viviendas cuentan con escaleras, terrazas, patios y pasillos estrechos, estas reformas se vuelven aún más relevantes para la comodidad y la seguridad.

Además, una vivienda accesible es una inversión a largo plazo que aporta valor añadido al inmueble, ya que cada vez más personas buscan propiedades que se adapten a sus necesidades presentes y futuras.

¿Qué áreas del hogar puedes adaptar para mejorar la accesibilidad?

1. Entradas y accesos

El primer punto de mejora en la accesibilidad del hogar es la entrada. Es importante eliminar barreras como escalones y sustituirlos por rampas suaves o plataformas elevadoras. Un detalle clave es instalar puertas automáticas o de ancho especial, de al menos 80 cm (libres), para permitir el paso de sillas de ruedas o carritos.

Como consejo adicional, instala un sistema de iluminación inteligente para garantizar una entrada bien iluminada y segura durante la noche.

2. Baños

El baño es una de las zonas más importantes en cualquier reforma. Considera sustituir bañeras por platos de ducha a nivel del suelo, instalar barras de apoyo junto al inodoro y la ducha, y añadir suelos antideslizantes para prevenir accidentes.

Los grifos con sensor de temperatura y de acción son ideales para personas con dificultades motoras o sensoriales, ya que facilitan el control de la temperatura y reducen el riesgo de quemaduras, además de facilitar su accionamiento para personas de movilidad reducida.

baño de ensueño

3. Cocinas ergonómicas

En la cocina, prioriza muebles con sistemas de apertura fáciles, como cajones con cierre suave y estanterías móviles. Los electrodomésticos deben estar a una altura accesible para evitar agacharse o estirarse demasiado. También es recomendable contar con un espacio libre debajo del fregadero o encimeras para permitir el uso de sillas de ruedas.

En este post te contamos cómo diseñar una cocina inteligente. 

4. Pasillos y habitaciones

Los pasillos deben ser amplios y libres de obstáculos, con un ancho mínimo de 90 cm. En las habitaciones, es fundamental contar con suficiente espacio alrededor de la cama para maniobrar cómodamente. 

También, recomendamos sustituir alfombras por suelos antideslizantes y optar por interruptores de luz accesibles a baja altura.

Algunas soluciones tecnológicas para un hogar adaptado

La tecnología juega un papel clave en la accesibilidad. Desde sistemas domóticos para controlar luces, persianas y climatización por voz hasta sensores que detectan caídas. Estas herramientas facilitan la vida diaria y dan una mayor independencia a las personas mayores o con movilidad reducida.

Las ventajas de tener un hogar accesible

Un hogar accesible tiene un impacto significativo en la vida de las personas, especialmente en aquellas con movilidad reducida o necesidades específicas. 

Proporciona una mayor independencia, permitiendo a personas con esta condición permanecer en sus casas y realizar sus actividades diarias sin depender de ayuda constante. Además, un entorno diseñado para ser seguro minimiza los riesgos de accidentes, como caídas, que suelen ocurrir en zonas críticas del hogar, como las bañeras. 

La adaptabilidad es otra ventaja clave, ya que estas viviendas pueden modificarse fácilmente para responder a necesidades cambiantes a lo largo del tiempo, haciendo que el espacio se mantenga funcional y cómodo. Esto contribuye también al bienestar emocional, ya que vivir en un entorno que favorece la autonomía y ofrece comodidad, mejora la calidad de vida y refuerza el sentido de independencia personal en el día a día.

¿Cómo empezar a adaptar tu casa?

Si estás pensando en adaptar tu hogar para hacerlo más accesible, el primer paso es escuchar tus propias necesidades y las de quienes viven contigo. Cada casa tiene su propia historia y retos, y entenderlos es vital para transformar espacios en lugares donde todos puedan sentirse cómodos y seguros.

Busca la ayuda de expertos que comprendan tu visión y puedan guiarte en el proceso, especialmente en zonas como Murcia y Alicante, donde el clima y la arquitectura local influyen en las soluciones. Tu hogar puede evolucionar contigo, ¡hazlo tuyo! Y desde Arquitecto.eco podemos ayudarte.

Vivienda aislada

Trucos fáciles. Cómo ahorrar en la factura de la luz

ahorrar en la factura de la luz

Trucos fáciles. Cómo ahorrar en la factura de la luz

Una de las preguntas que más nos hacemos cada año es cómo puedo ahorrar en la factura de la luz, sobre todo en invierno, cuando resulta más complicado. Es posible reducir el consumo energético de nuestro hogar de varias maneras y desde diferentes zonas de la vivienda.

Muchas veces se trata de cambiar ciertos hábitos y comportamientos. Otras, electrodomésticos por otros más eficientes y en algún caso, recurrir a algún ajuste técnico o reforma. En este artículo encontrarás una serie de pasos para que sepas cómo ahorrar dinero en la factura de la luz y algunas alternativas que no son tan conocidas.

ahorrar en la factura de la luz

Consejos para ahorrar en la factura energética

Ahorro energético en la cocina

En esta zona de la vivienda, están algunos de los electrodomésticos que más energía consumen. Fijarnos en su etiqueta energética será una inversión a largo plazo:

  • Frigoríficos de bajo consumo: este electrodoméstico es el que más energía consume en nuestro hogar. En este caso, si estás pensando en renovarlo ten en cuenta la etiqueta energética. La más eficiente es la A+++. La inversión inicial será mayor que si adquieres un frigorífico menos eficiente, pero el ahorro en luz a largo plazo compensa mucho económicamente. Este aparato debe permanecer enchufado las 24 horas del día y para asegurar la máxima eficiencia energética, debe tener un buen mantenimiento.
  • Las cocinas sin precalentamiento y con calor residual necesitan menos energía que las de inducción.
  • Cerrar rápido la puerta de la nevera. Es mejor pensar qué queremos comer con ella cerrada. 😉
  • Evitar abrir la puerta del horno para que no pierda calor.
  • Siempre que sea posible y que tu microondas lo permita, utilízalo en lugar de encender la cocina.
  • Las lavadoras y lavavajillas pueden utilizarse en lo que se conoce como períodos valle en las tarifas de discriminación horaria (verano de 23:00 a 13:00; invierno de 22:00 a 12:00). Durante estas horas, la cantidad de energía que se consume es menor en comparación con otro horario, por eso resulta más barato.

Ahorro energético gracias a un buen aislamiento

El aislamiento de cualquier vivienda es crucial para mantener una temperatura interior agradable durante todo el año sin necesidad de disparar el consumo energético.

En invierno permite que la calefacción no se escape y en verano evita que la vivienda se convierta en un invernadero. Esto significa un menor uso del aire acondicionado y un ahorro en la factura de la luz. También es importante ventilar la casa todos los días, no más de 10 minutos. En invierno, puedes hacerlo en las horas centrales de más calor.

Un buen aislamiento es crucial para ahorrar en la factura de la luz a final de mes. Si no sabes qué tipo de aislamiento tiene tu vivienda actual, puedes contratar a un profesional que se encargue de averiguarlo.

Por el contrario, si estás pensando en construir una casa o reformar la que ya tienes, merece la pena invertir en materiales de calidad y en aislar de una manera eficiente tu hogar.

Consume agua de forma consciente

Aunque parezca una medida obvia, te podría sorprender la cantidad de agua que desperdiciamos sin darnos cuenta. Gestos como cerrar el grifo mientras te enjabonas, te lavas los dientes o limpias la loza, suponen una diferencia notable. De la misma manera, una ducha consume menos agua que un baño.

También, puedes instalar reductores de caudal en la boca de los grifos para reducir el consumo de agua.

Utilizar la lavadora con agua fría -siempre que sea posible- repercute en la factura de la luz y del gas a final de mes.

Presta atención a la iluminación y a los aparatos

Hoy en día la mayoría de bombillas son de bajo consumo o LED.

Las bombillas de bajo consumo te permiten ahorrar en la factura de la luz hasta un 20% con respecto a los halógenos.

La iluminación LED cada vez está más normalizada en los hogares y aunque su precio sea más elevado, su rendimiento a largo plazo es muy superior con respecto a otro tipo de bombillas.

Debes desenchufar los aparatos electrónicos siempre que sea posible. Se que puede resultar una tarea tediosa. Por ello, las regletas son muy prácticas y con tan solo apagar el botón, desconectarás de forma eficiente estos aparatos.

El modo stand by de los aparatos electrónicos es uno de los aspectos que más pueden incrementar la factura de la luz a final de mes, ya que continúan consumiendo energía aunque no se estén utilizando.

ahorrar en la factura de la luz

Otras alternativas para ahorrar en la factura de la luz

De una forma general, la factura de la luz se compone de dos variables: la parte fija -que es la que se contrata con la compañía eléctrica- y la parte variable, que viene a ser el consumo.

Las grandes eléctricas suelen incrementar la variable fija y de esta manera se encarece nuestro consumo energético y por tanto, la factura en luz. 

Por suerte, existen alternativas más sostenibles para el planeta y para nuestro bolsillo:

01.

Las cooperativas energéticas

Comercializan en exclusivo energía procedente de fuentes renovables y al no depender de una multinacional, la factura de la luz suele ser más barata.

Además, se fomenta la participación e implicación de la sociedad en el uso y consumo de la energía al mismo tiempo que se apoyan energías no contaminantes.

02.

El autoconsumo

Vivas en la ciudad o en una casa en la aldea, está permitido producir y utilizar energía para el consumo propio.

Es posible instalar paneles solares en una comunidad de vecinos -siempre que se llegue a un acuerdo- o en el tejado de tu casa. Hoy en día, cada vez es más común verlo en algunas zonas de España.

    En cualquier caso, siempre recomiendo el asesoramiento por parte de un profesional cuando se trata de reformar una vivienda o realizar algún ajuste técnico.