Qué decisiones tienes que tomar cuando reformas tu casa (y cuándo) + Plantilla descargable
Hay una confusión que me encuentro casi siempre, y tiene sentido que exista.
Cuando contratas a un arquitecto para una reforma, es fácil asumir que alguien se va a hacer cargo de todo. Que habrá un profesional mirando que las cosas se hacen bien, llamando a quien toca, recordando lo que falta. Y en parte sí, pero en parte no.
El arquitecto diseña. Define cómo tiene que ser la obra, qué soluciones técnicas tienen sentido aplicar y qué materiales. Eso requiere tiempo, criterio y experiencia. Pero la obra la ejecuta el contratista, y quien la coordina día a día es él, no el arquitecto. Son figuras distintas. Confundirlas genera un malentendido que casi siempre sale caro, en tiempo o en dinero.
Donde sí entra el arquitecto, si contratas el servicio de seguimiento, es en ayudarte a tomar decisiones. Y hay elecciones que no puede tomar nadie más que tú.
El modelo del suelo. El color del azulejo. El grifo del baño. Si el mueble de cocina se encarga antes de que lleguen los cerámicos o después de que el fontanero haya pasado. Cada una de estas cosas tiene una ventana de tiempo. Si se cierran sin tu respuesta, la obra se para o lo que es peor, alguien elige por ti.
Lo que viene a continuación es una lista de esas decisiones. Sin tecnicismos ni materiales de obra que no te incumben. Solo las partidas en las que se necesita que tú digas algo, y cuándo hay que decidirlo. ¡Al lío!
El arquitecto diseña. El contratista ejecuta. Tú decides.
En una obra intervienen varios profesionales: arquitecto, contratista, aparejador y los diferentes oficios industriales. Cada uno tiene su ámbito y el error más habitual es mezclar funciones.
- El arquitecto define el proyecto: soluciones, detalles, mediciones, y (si se contrata) hace dirección/seguimiento para verificar que la obra se ejecuta correctamente.
- El contratista organiza la obra, coordina gremios, compra los materiales de construcción, gestiona tiempos y logística.
- Tú, como propietario, tomas decisiones de acabado y contratas ciertos servicios o suministros.
Para que sea fácil, la guía que encontrarás al final de este artículo recoge de forma exclusiva lo que debes elegir (modelo, color, acabados…) o los servicios que debes contratar directamente.
Las decisiones que solo puedes tomar tú (y en qué orden suelen aparecer)
No necesitas aprender construcción para reformar. Pero sí necesitas saber qué te toca decidir y cuándo. Estas son las grandes categorías, que verás desglosadas en la plantilla descargable:
- Suelos, azulejos y revestimientos: antes de que llegue el alicatador, no el día que empieza.
- Ventanas, persianas y carpinterías exteriores. Muchas veces el proyecto ya las define, pero tú confirmas acabados y colores. Además, son partidas con plazos de fabricación que conviene cerrar pronto. Recuerda escoger las mejores ventanas aislantes para tu caso.
- Puertas (entrada e interiores): antes de la fase de carpintería.
- Baño. Sanitarios, muebles, griferías, rejillas… Aquí es fácil caer en ya lo veremos, y luego el fontanero tiene que pedir material.
- Cocina y electrodomésticos. Normalmente esto lo contratas tú con una empresa especializada, aunque la obra deje tomas previstas. ¿Sabes cómo es una cocina inteligente?
- Mecanismos eléctricos e iluminación. Interruptores, enchufes, acabados, temperatura de color… Si no se decide, alguien acabará poniendo lo estándar. Debes tenerlo muy claro antes de que llegue el electricista.
- Climatización. Equipos, termostatos, ubicaciones… Debes confirmarlo todo antes del encargo. Aquí también suele aparecer la ventilación (esa gran olvidada). No es un extra, es confort y calidad del aire, y conviene decidirlo con tiempo.
- Pintura y acabados. El típico «bah, eso al final que es rápido» que, cuando llega el pintor, ya debería estar decidido.
- Seguridad y domótica. Lo contratas tú directamente con operadores.
Si llegas tarde, alguien elige por ti (o la obra se para)
Esto no es una amenaza, es logística.
Las decisiones marcadas como ELEGIR deben tomarse antes de que comience la fase correspondiente. Si no llegas, puedes paralizar la obra o generar costes adicionales por cambiar el material ya colocado.
Y lo más frustrante no es el coste, es perder control del resultado por una decisión que, tomada a tiempo, era fácil. Así que, si todavía estás con números, échale un vistazo a estos artículos detallados de cuánto cuesta reformar una casa y cuánto cuesta construir una casa.
Descarga la Guía de decisiones del clientes
He preparado esta «lista de la compra para reformar o construir» para que tengas controlado qué toca elegir/contratar y en qué momento.
¿Y si contratas dirección de obra/seguimiento?
Todas estas decisiones se revisan con antelación, se cierran en el orden correcto y se evita que la obra se pare por una elección pendiente.
Con el servicio de dirección de obra de Arquitecto.eco, estas partidas se organizan contigo de forma planificada.
Algunas preguntas frecuentes
¿Qué decide el propietario en una reforma y qué decide el arquitecto?
El propietario decide acabados y contrata ciertos servicios; el arquitecto define soluciones técnicas y proyecto (y, si procede, dirige/asesora decisiones).
¿Puedo cambiar materiales con la obra empezada?
Se puede, pero suele implicar retrasos y sobrecostes, sobre todo si ya se ha pedido o instalado.
¿Cuándo tengo que elegir suelos, azulejos, carpinterías, enchufes, protecciones solares, climatización o grifería?
Antes de que empiece cada fase y los distintos profesionales se pongan a trabajar. Si esperas a «cuando toque», normalmente ya vas tarde.
¿El arquitecto gestiona compras?
Los materiales de obra base suele gestionarlos el contratista; el arquitecto puede asesorarte en elecciones y compatibilidades, pero tus decisiones no se pueden delegar sin más.
Resumen final: una reforma no se atasca por falta de ideas, sino por falta de decisiones.
Si quieres evitar parones, cambios caros y elecciones por descarte, usa la guía y anticípate. Y si estás a punto de ponerte manos a la obra y no tienes claro por dónde empezar, mejor ordenarlo antes de que entren los gremios.
¿Quieres que te ayudemos a planificar tus decisiones y tiempos de reforma? Cuéntanos tu caso y te decimos por dónde empezar.